Esta es la última entrega fotográfica de mi viaje a Argentina. Estando en El Calafate no podía resistirme a poder ver el Fitz Roy, y para ello debía viajar a El Chaltén. Es un pueblecito tipo strassendorf (a lo largo de una calle) que recuerda a aquellos westerns con calles de tierra en un lugar inhóspito. Un asentamiento espectacular en un valle cuyas escarpadas montañas parece como si lo quisieran amurallar de la estepa teniendo como torre del homenaje al poderoso Fitz Roy. Desde aquí podemos realizar incursiones a la naturaleza más espectacular lo que le ha valido el sobrenombre de la capital del trekking. Desde allí mismo también se puede desplazar uno para ver el Cerro Torre además del mencionado Fitz Roy, que los indígenas llamaban Chaltén o montaña humeante (del que toma nombre el pueblo), y no es para menos pues convierte los vientos que lo tocan en nubes. Un lugar precioso para encontrarse con uno mismo, y en el que sufrí un terrible calvario por mi gripe… no suelo huir de la batalla. Mi experiencia siempre me ha dicho que merece la pena sufrir, el dolor se olvida permaneciendo los buenos recuerdos como estas fotos. En ellas tenemos en primer lugar el pueblo de El Chaltén rodeado de sus murallas naturales, seguido del “humeante” Fitz Roy con sus torres hermanas, tras estos el majestuoso valle en U de El Chaltén que denota su modelado glaciar. No podía faltar tampoco la devoción religiosa y la protección ante la poderosa naturaleza, tras ella un perro vigila el valle y me ladra osadamente, y terminamos con la visión del Fitz Roy desde la estepa patagónica a los pies de los Andes. Allí no manda el hombre, manda la naturaleza, manda Dios.












hola te ccomo va te si me podes comentar a full como es el chalte te agradesco ya que me quiero ira a vivir al chalte un beso gracias
31 Agosto 2008 @ 13:57El Chalten es un pueblo, no es una ciudad. La mayor parte de sus calles están sin asfaltar, son de tierra. La comunicaciones con el exterior se hacen a través de carretera, principalmente con El Calafate, pero todavía no cuenta con carretera de asfalto hasta allí. El pueblo se encuentra al abrigo de unos murallones de roca que parecen protegerla de las inclemencias del tiempo. No obstante debo decirte que en invierno allí, al pie de la cordillera, justo donde la estepa deja paso a los Andes, se debe pasar mucho frío. El Chalten vive de su increíble entorno natural, el Fitz Roy parece reinar en aquel lugar. Es un pueblo que vive del turismo, casi todo de montañeros y trekking. Si vienes de una gran ciudad encontrarás tranquilidad pero si permaneces mucho tiempo echarás de menos el bullicio cosmopolita de Buenos Aires. Un saludo, espero que te haya servido de algo.
31 Agosto 2008 @ 14:33