Efectivamente denúnciala ante la Comisión Europea y denuncia que te críe le ha caído por mi parte.
Este es el resguardo del correo certificado, que solicita la aplicación de las medidas contra la actuación monopolística que ha identificado la Comisión Nacional de la Competencia en la SGAE y sus malditas hermanas. Según dicha comisión estas arpías insaciables estarían vulnerando el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea al permitirse una situación de dominio. Nuestra denuncia se adjunta a la que llevan a cabo los abogados David Bravo y Javier de la Cueva, tratándose de un procedimiento sin costas.
En realidad si que tiene unas costas, menos de 3 €, del correo certificado y el sobre. Algo insignificante con la satisfacción de participar en el hundimiento de la SGAE y el hecho de denunciar al estado español por permitir dicho monopolio. Es un ataque muy inteligente. Tenemos nada que perder y muchísimo que ganar.
Esta es una guerra con muchos frentes hay que darles estopa en todos ellos. David y Javier al igual que otros muchos están cargando con la responsabilidad de defender nuestros derechos, ya es hora ponerse hombro con hombro juntos a ellos. Denuncia sin costas a la SGAE. ¡Teddy! ¡Ahí va mi cañonazo!
Este navío se une a la flota del almirante Plaza y forma ya línea de combate a espera de ordenes. El Almirantazgo le ha declarado la guerra a la SGAE y a la ministra de cultura con sus SS.

Sabíamos que eramos muchos pero esta vez formamos coordinados. La osadía del enemigo será su perdición, creyeron atacar a un rival desorganizado. Lo que pasa es que somos un objetivo difuso, y por tanto potencialmente peligroso. No sabían con quién se enfrentaban. Pues bien nos hemos revuelto y ahora van a sufrir mucho, deben salir malparados, hay que hacerles pagar la osadía. Les debe quedar clarito que no lo pueden volver a intentar.
Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Algunos perros muerden las manos que le dan de comer. El refranero español alberga tal sabiduría que aunque pasen los años y los siglos, los mismos comportamientos humanos que denuncia se siguen reflejando fielmente en la actualidad. Así se comportarán los eurodiputados si aprueban las Enmiendas Torpedo contra la libertad en Internet.
Dichas enmiendas se incluyen dentro del Paquete Telecom, una serie de leyes que el próximo mes se votarán. Como siempre de tapadillo dentro de otra serie de medidas, como los ladrones que aprovechan la oscuridad para cometer sus fechorías. ¿Por qué se comportan así los señores Eurodiputados? O es que les da vergüenza que sepamos que van a votar esto:
- Eliminar o reducir la velocidad del P2P, especialmente para evitar presuntas violaciones de “propiedad intelectual”, lo cual constituiría una violación del principio de neutralidad de la red.
- Cooperación entre los proveedores de Internet y los productores de contenidos para juzgar que contenidos son legales y cuales no.
- Obligación, por parte de los proveedores de servicio, de controlar y, advertir por email a los usuarios cuando se descarguen contenido ilícito.
- Instalación y ejecución forzosa de software en los PCs para detectar infracciones de propiedad intelectual.
Parece que para proteger los derechos de los autores van a aprovechar para pisotear el derecho de todos los ciudadanos, esos que pagamos su sueldo. Da igual, nadie va a decir nada, somos borregos. Muchos dirán que no pasa nada, pero en realidad pasa mucho cuando se vulneran derechos elementales como la privacidad de las comunicaciones y datos, el la intimidad, el de la libertad de expresión, o la competencia de los jueces. ¿Quién es la SGAE para tener mis datos e interceptar mis comunicaciones? ¿Qué clase de alimañas son para instalar por la fuerza nada en mi ordenador cual viles piratas informáticos? ¿Por qué debemos reducir la velocidad de las conexiones, sumiéndonos en el subdesarrollo, para mantener a esa panda de parásitos? ¿Qué derecho tiene la SGAE para cerrar webs según su interesado criterio? ¿Es que ahora una entidad privada juzga la libertad de expresión? ¿Cerrarán mi blog por las líneas acabo de escribir? Sólo pedimos que se respeten cosas tan elementales como las siguientes:
- La neutralidad de la red.
- Sólo los jueces pueden decidir sobre la legalidad de los contenidos, y nunca otra entidad como un ISP, una entidad gestora de derechos de autor o un software.
- Sólo los jueces pueden decidir sobre la clausura de una web.
Creo que proteger la libertad en la red y nuestros derechos fundamentales es pelear por nuestro futuro, quien no lo crea así puede ver el resultado de renunciar a estos en favor de los gobiernos en el protocolo BGP utilizado por la Agencia de Seguridad de EEUU, o simplemente pasarse por Cuba, China o leer algo de Historia sobre las dictaduras. Por eso os pido que difundáis esta información y os unáis a cualquier iniciativa para detener esta desvergüenza, como el Grupo Enmienda Torpedo en el Facebook. En cualquier caso si por fortuna las enmiendas no salen adelante, las legislaciones nacionales serán las que regirán en estos temas y aquí en España ya nos la han metido doblada ZP y el resto de secuaces que viven de nosotros. Esta es una pelea cuerpo a cuerpo, trinchera a trinchera, hombro con hombro, defendiendo nuestros derechos contra esos que deberían hacerlo por nosotros. ¿A quién sirven los señores eurodiputados para morder nuestras manos, las que les dan de comer?
A traición y sin previo aviso. Como más duele, despreciando al populacho. Una vez más, y ya pierdo la cuenta, el gobierno del traidor ha vuelto a engañar a los españolitos de a pie. Viendo la reacción popular ante el atropello que supone el Canon, como un cobarde se echó atrás pues en aquel momento estaban a la vista las elecciones. Llegó a decir que se iba consensuar una solución para resolver el “problema”. Este impuesto revolucionario no debía ser el citado problema, puesto que despoticamente, consensuandolo con sus cojones, nos ha considerado delincuentes a todos. Por ley nos obliga pagar por un delito que no hemos cometido, y todo para engordar los bolsillos de esos buenosparanada que van a sus mitines para apoyarles. Esos que van todo el día diciendo que son socialistas, que si solidaridad, que si los demás son fachas y capitalistas, que si me llamo Ana Belén y canto en un festival solidario exigiendo el cobro de mi minuta pese a no reunir suficientes fans (no me extraña) llevandome fondos destinados al tercer mundo, unos 50.000 € no me vaya a morir de hambre. Pero como la gente es gilipollas y no se enteran, pues no importa que la mayoría de ese dinero vaya a las pobres discográficas, no importa que haya una inflación galopante suba los precios con el canon, no importa que sigamos explotando a los ciudadanos, no pasa nada mientras sigan a la sopa boba. Y sobre esos que protestan, el presi lo tiene claro: por el ano toma Canon. Eso sí, ahora ya hemos pagado nuestro derecho a descargarnos cualquier cosa.















