Como muchos agoreros se aventuraron a decir, pareciera que se iban a juntar 20 frikis, y una señora mayor lo reseñaba minutos antes del evento: “Es una vergüenza que la juventud no salga defender sus derechos”. Tenía razón en parte, pero es que Internet no es exclusiva de la chavalería, es un tesoro de todos los ciudadanos. Yo más bien diría que es una vergüenza que la sociedad no salga a defender sus derechos más elementales que a día de hoy, por si alguien no se había enterado, tienen a la Red como campo de batalla. Nos estamos jugando el futuro modelo de sociedad y los españoles estaban durmiendo.
Pero lo cierto es que delante del Ministerio de “Cultura” y como testigo al teniente Ruiz que un 2 de mayo defendió su libertad frente al invasor, por fin la gente se animó a salir a la calle. No éramos tan pocos al principio como les hubiera gustado y al filo de las 12 horas la plaza del Rey se llenó, de gente muy variada por cierto, mayores y pequeños, jóvenes y viejos rebeldes, estudiantes y profesores, artistas y jubilados, periodistas como Daniel Rodríguez Herrera (Libertad Digital) y políticos como David Hammerstein (firme defensor de la libertad en Internet al frente de Los Verdes). Fue entonces cuando Víctor Domingo, presidente de la AI, dio la palabra a gente tan autorizada como Miguel Pérez Subías (AUI), Carlos Sánchez Almeida (abogado especializado en asuntos civiles en Internet) o el mismo Enrique Dans (gurú y blogger más influyente del país). Participaron también Javier Sanz (ADSLzone), el guitarrista Luis Cobo “Manglis” (socio de la SGAE), el periodista Enrique de Diego (que enardeció el ánimo de todos) y la representante de las tiendas de CD y DVD cuyo estremecedor testimonio nos dejó a las claras a que clase de sabandijas nos enfrentamos.
Pero bueno, es mejor que veáis vosotros mismos algunos de los testimonios que alguien con muy buen tino ha colgado en la red:
El acto como veis terminó con la lectura del manifiesto por el cual se convocaba el evento y con los intervinientes al micrófono subidos al estrado mientras Luis Cobo “Manglis” improvisaba (por si le pedían derechos de autor) una pieza que a mí me sonó a un puto himno a la libertad y a esta lucha que estamos llevando unos cuantos sin que el resto de la sociedad se dé cuenta o le importe. Me ha gustado tanto que la he subido a la web para que todos la disfrutéis:
Luis Cobo “Manglis” – Improvisación no registrada
Debemos tener claro que estamos literalmente en una guerra por nuestros derechos, que los enemigos son muy poderosos, que hay muchos frentes abiertos pero que somos muchos los que les estamos combatiendo y que tenemos la responsabilidad con las futuras generaciones y ante la Historia pues defender Internet supone defender la imprenta y la Revolución francesa a la vez. Por primera vez el conocimiento y por tanto la libertad puede estar al alcance de toda la humanidad. Depende de nosotros gritar como lo hizo el teniente Ruiz: ¡A por ellos!
Sin palabras. Tan sólo imaginaos lo que debía ser un tres puentes descargando esos 60 cañones por banda sin desarmarse. Eran auténticas obras de arte flotantes.
A traición y sin previo aviso. Como más duele, despreciando al populacho. Una vez más, y ya pierdo la cuenta, el gobierno del traidor ha vuelto a engañar a los españolitos de a pie. Viendo la reacción popular ante el atropello que supone el Canon, como un cobarde se echó atrás pues en aquel momento estaban a la vista las elecciones. Llegó a decir que se iba consensuar una solución para resolver el “problema”. Este impuesto revolucionario no debía ser el citado problema, puesto que despoticamente, consensuandolo con sus cojones, nos ha considerado delincuentes a todos. Por ley nos obliga pagar por un delito que no hemos cometido, y todo para engordar los bolsillos de esos buenosparanada que van a sus mitines para apoyarles. Esos que van todo el día diciendo que son socialistas, que si solidaridad, que si los demás son fachas y capitalistas, que si me llamo Ana Belén y canto en un festival solidario exigiendo el cobro de mi minuta pese a no reunir suficientes fans (no me extraña) llevandome fondos destinados al tercer mundo, unos 50.000 € no me vaya a morir de hambre. Pero como la gente es gilipollas y no se enteran, pues no importa que la mayoría de ese dinero vaya a las pobres discográficas, no importa que haya una inflación galopante suba los precios con el canon, no importa que sigamos explotando a los ciudadanos, no pasa nada mientras sigan a la sopa boba. Y sobre esos que protestan, el presi lo tiene claro: por el ano toma Canon. Eso sí, ahora ya hemos pagado nuestro derecho a descargarnos cualquier cosa.
La primera industria siderúrgica que apareció en el país, la que durante más de dos siglos fabricó cañones que atronaron a los enemigos de España en nombre de Su Católica Majestad. Pocas fábricas han pervivido tanto, lo cual nos habla de su importancia para el mantenimiento de un Imperio que a su vez protegía celosamente los secretos que albergaban las instalaciones de La Cavada. Desde 1627 produjo piezas de uso comercial o industrial, centenares de miles de balas de todos los calibres y como no podía ser de otra manera, cañones, ¡26000 cañones! Hoy sólo queda el Museo de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada y su Asociación Amigos para recordarnos lo que fue toda una realidad de proceso productivo más propio de la revolución industrial:
Como veis el mantenimiento de una maquinaria de guerra pujante requería de una serie de condiciones naturales, el sacrificio de parte de ellas y un enorme esfuerzo tanto monetario como humano para la época. Y es que en aquellos fuertes costeros y Real Armada se reflejaban los últimos adelantos tecnológicos del momento, eran las joyas de la Corona, valían un Imperio.















