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Un navío con fuego de 36 libras

Como alguno ya solicitó fotos de mi viaje voy a ir publicándolas por entregas. Aquí tenéis unas cuantas fotillos de Buenos Aires. Las primeras son de la avenida de Santa Fé, seguidas por la Torre de los Ingleses, la flor nacional de Argentina, la famosa Casa Rosada, la Catedral desde la calle Rivadavia que es la más larga del mundo, la calle Florida que es como Preciados en Madrid, luego hay algunas del obelisco y luego pasamos a unas cuantas de Caminito y el riachuelo en el barrio de la Boca, para finalizar contrastando con un par de imágenes de Puerto Madero un ejemplo de como revalorizar una zona degradada.

31.12.2007 - 2:48 | Comentarios & Trackbacks (0) | Permalink | Tracklink

El aparente kilombo es una mina de oro

Suelen decir que Argentina siempre sale adelante por sus recursos naturales. Esta afirmación es algo inexacta, su producción ganadera y cerealista impiden que se pase hambre pero si nuestros hermanos argentinos salen adelante es por un monstruo llamado Buenos Aires, “la ciudad” con mayúsculas. No he visto una urbe con un dinamismo como la capital gaucha, no duerme nunca, siempre hay gente por las calles, llenas de actividad, pero a diferencia de Madrid esta ciudad tiene 15 millones de habitantes. Es una máquina de mover dinero sustentada exclusivamente por la población. Es la gente, con su iniciativa y dinamismo quien mantiene esta bestia en movimiento, la instituciones públicas no incentivan ni realizan inversiones para colaborar con ello. Centros comerciales, tiendas, cafeterías se mantienen abiertas sin mostrar síntoma de crisis, más bien lo contrario se expanden buscando llenar la demanda de los bonaerenses que parecen tocados por una fiebre consumista. Este diagnostico fue coincidente con el de los propios habitantes pero hubo alguien que me dio la clave del asunto: la gente prefiere gastar en vez de ahorrar temiendo que suceda un nuevo corralito. Todo encaja, un engranaje en movimiento que daría miedo ver si tan sólo tuviera políticos serios. Pero esa es la gran peste y sino de los argentinos, creerse más piolas que los demás. Ojala un día el pueblo les aplique los galones, pero para empezar debe empezar por saber la verdad de sus orígenes, de su ser. Sólo siendo humildes llegarán a lo más alto.

17.12.2007 - 22:15 | Comentarios & Trackbacks (0) | Permalink | Tracklink