Un navío con fuego de 36 libras

Portada del nuevo libro

Estamos que lo tiramos, parece que estamos ante la “blasdelezomania”. Ahora se trata de El vasco que salvó al Imperio español” de la editorial Áltera escrito por José Manuel Rodríguez, licenciado en Historia por la Universidad de Barcelona, catedrático y economista. Con unas 230 páginas “no se limita a describir la sorprendente vida de Blas de Lezo, sino que, además, trata la situación de la España del siglo XVIII, un Imperio asentado en las dos orillas del Atlántico Desde la Marina y el funcionamiento de los convoyes de galeones, a la construcción de fortificaciones y el cobro de impuestos“. A diferencia de Pablo Victoria, que utiliza el género de la novela histórica, el historiador burgales José Manuel Rodríguez se inclina por el enriquecedor y tradicional libro de Historia como ya se puede apreciar en sus primeras 7 páginas. Estamos de enhorabuena, y bienvenidas sean todas las aportaciones para dar a conocer a este enorme español.

18.02.2008 - 21:29 | Comentarios & Trackbacks (6) | Permalink | Tracklink | 

La grafología es una disciplina casi mágica, parece increíble que de tan poco se puedan sacar tantos datos de las personas con un acierto estremecedor. Tal es así que a menudo suelen aportar sus conclusiones como pruebas periciales. Hoy tenemos delante nuestro el análisis grafopsicológico de Blas de Lezo, elaborado por Fernando F. Ruiz cuyo curriculum es tan extenso que da miedo citarlo: sin duda es un experto en la materia. Conociendo la trayectoria vital de Blas de Lezo, os asombrareis cuando leáis las conclusiones del estudio grafológico que ha realizado:

Carta firmada por Blas de lezo

“En su manera de pensar, nos encontramos con una persona con una buena capacidad para enlazar y aglutinar distintas ideas, con el fin de conseguir un mismo planteamiento común. Es decir, una mente amplia y capaz para comprender aspectos complejos. Asimismo, su inteligencia viva detectaba con rapidez las soluciones a los problemas que le iban surgiendo.
No necesitaba reflexionar mucho para actuar, ya que enseguida se ponía en acción en cuanto fuera necesario. Tenía las cosas muy claras en su vida, y se movía con decisión hacia ellas, con impulsividad.
Igualmente, era un buen planificador, y en su cabeza dibujaba con facilidad todos los pros y los contras que las situaciones podían tener. De tal manera, sabía encauzar debidamente los caminos por los que debía andar en su vida.
Sin embargo, también había aspectos que le podían llegar a obsesionar, haciendo que su cabeza le diera muchas vueltas a aquello que le preocupaba. Estas ideas repetitivas eran sin duda uno de sus puntos débiles, porque le apartaban de su natural proceder certero y diligente.
Estaba dotado de un pensamiento metódico y disciplinado, muy coherente con los actos que se derivaban del mismo. Por lo tanto, raramente se arrepentía de sus acciones. Su grado de determinación era también importante, lo que le facilitaba este comportamiento.
Su conducta se regía por principios muy marcados y claros que él sentía de manera profunda, siendo consecuente con ellos.
Tenía buena habilidad verbal, y no le era difícil convencer y envolver de alguna manera a los demás para que se adhirieran a sus proyectos e intereses particulares. Disponía de un carisma personal que no desaprovechaba.
Era una persona con una energía vital muy grande, lo que le permitía también mantener una fuerte actividad diaria. Incansable y firme en sus actitudes, con un carácter enérgico y voluntarioso, trabajaba con mucha constancia y continuidad, hasta alcanzar sus objetivos. Era fácil verle apasionarse con muchos de sus proyectos. No le gustaba perder el tiempo y procuraba siempre ir al centro de las cuestiones.
Se podía decir de Blas de Lezo que era una persona realizadora, ya que de forma habitual llevaba a término prácticamente todo lo que se proponía, sabiendo además sacar partido de los medios de que dispusiese.
Su alto nivel de resistencia y seguridad en el obrar, nos habla de un sujeto firme de carácter, bastante intransigente y radical además, que exigía mucho a las personas que le rodeaban, pero que sin duda al que más le exigía era a si mismo.
Tenía siempre una actitud decidida y valiente ante la vida, acometiendo las tareas con fuerza y empuje, teniendo una gran capacidad de autosuperación. Esto es debido, sobre todo, a la gran confianza que tenía en su propia valía y capacidad personal, que le llevaba a luchar contra las adversidades y a buscar siempre la victoria entre sus metas. Defendía sus ideas y proyectos con contumacia.
Era una persona con reacciones bastante primarias, es decir, con prontos fuertes y tajantes. Respondía siempre con contundencia, y desde luego, sin pelos en la lengua. No era amigo del disimulo sino de expresar abiertamente las cosas, a veces con bastante rudeza, aun a riesgo provocar respuestas airadas en el ambiente. La diplomacia no era precisamente uno de sus fuertes.
Era bastante irritable de carácter, habiendo perdido los papeles más de una vez. Se le aprecian también cambios de humor y gestos de impaciencia, lo cual agranda lo anteriormente comentado.
Se mostraba sincero y directo, por los que sus opiniones y posturas no solían caer con agrado entre los que le rodeaban. También contribuía a ello su talante poco objetivo y aun menos ponderado, que hacía que se decantara por sus particulares predilecciones y gustos sin pensar en las consecuencias que ello podía traer.
Aun así, era persona sociable, con facilidad para establecer sólidos vínculos afectivos.
Era una persona idealista, llena de profundas aspiraciones que le motivaban en su quehacer diario y sobre todo en su búsqueda personal trascendente. No por ello dejaba de ser realista en sus planteamientos; era muy consciente de sus deberes y obligaciones, y de cuál era su papel. Sabía donde poner los pies en todo momento.
Tenía una ambición personal permanente, y con ello también una actitud luchadora que raramente se rendía ante los obstáculos. Un sentimiento fuerte de orgullo, con afán de sobresalir y destacar. Además, por supuesto, un pronunciado amor propio que le animaba a seguir adelante cuando las cosas iban mal. Se valoraba en buen grado y era plenamente consciente de su valía personal. Aunque de la misma manera, también necesitaba autoafirmarse continuamente, con el fin de afianzar su posición de cara a los demás.
Con este talante, es lógico que fuera ejemplo y motivación de muchos que le seguían, al animarles con su férreo convencimiento en sus propias ideas y creencias.
En su grafismo se detectan formas evolucionadas, muy personales, que hablan de una personalidad madura y rica en matices, que huye de esquemas preconcebidos y aprendidos. Su grafía, a pesar de contener muchos de los aspectos caligráficos propios de la época, se muestra también muy avanzada en otros, con gestos gráficos dinámicos y armónicos, rápidos y certeros, reflejo sin duda de una mente privilegiada.”

Fuente: http://grafo-logico.blogspot.com

26.01.2008 - 16:10 | Comentarios & Trackbacks (0) | Permalink | Tracklink | 

Como regalo de reyes de este año me propongo contar las historias y hazañas de algunos personajes de forma amena. Para ello lo mejor es que las comenten los propios protagonistas. Algunos de estos amigos tan famosos han hecho su presentación en un vídeo:

Como veis no se muerden la lengua, espero que salga bien pudiendo acabar con tanto olvido y falacias.

05.01.2008 - 22:25 | Comentarios & Trackbacks (2) | Permalink | Tracklink | 

Casi parece un anuncio de verdad

Hace unos días recibí información rectificando la anterior noticia aparecida en algunos medios sobre un documental de Blas de Lezo. Efectivamente el documental no es un invento, de hecho ya se esta realizando, pero el destinatario no es Discovery Channel sino los canales Historia y Odisea. Además se confirma la participación de Pablo Victoria en este proyecto, sobre el cual muchos preguntaban quien estaba detrás ¿ingleses? ¿españoles? ¿colombianos? ¿estadounidenses? La pregunta era lógica pues a menudo solemos ver tendenciosos y nada imparciales trabajos anglosajones. Por una vez y para nuestra alegría, los locos a los que se le ocurrió esta iniciativa son españoles. Se trata de los compañeros de DL Multimedia que sin complejos y con no pocas dificultades, de las que ya informaré, están llevando a cabo un proyecto en el que Blas de Lezo es sólo la punta del iceberg… pero paciencia, pronto os mostraré que hay bajo el agua.

04.01.2008 - 16:32 | Comentarios & Trackbacks (15) | Permalink | Tracklink | 

Jose Carlos mostrando las desiguales fuerzas en la contienda de 1741

Pues sí, unas 50 personas nos reunimos en Colmenar Viejo para conocer o escuchar las andanzas de este gran marino. Jose Carlos, demostró una máxima que llevo por bandera, siempre hay algo más por aprender, y efectivamente así fue. Aportó nuevos datos y mapas que no se encuentran ni en libros ni webs. Pero el verdadero fin que buscaba el conferenciante era el dar a conocer la figura maltratada de este vasco fuera de serie y lo consiguió porque el tema era apasionante y supo regarlo de chispa en el momento adecuado. Felicidades y gracias a  toda esa gente excelente de Historia Hispania, de la Asociación Pico de San Pedro,  y por supuesto a Jose Carlos. Ahora, a por el homenaje.

25.11.2007 - 1:09 | Comentarios & Trackbacks (1) | Permalink | Tracklink |