Ha vuelto, más veloz y juguetón que nunca. En su tercera aparición con su pelaje rojizo y brilloso, pretende que le rasquemos la barriga todos los que podamos y así batir el record guinness de descargas en un sólo día.
He de admitir que soy un usuario convencido de este zorrito panzón, por ello no me canso de recomendarlo, y hoy lo hago de nuevo ante la rimbombante aparicion de su nueva versión: Firefox 3. Todo apunta a que puede chamuscar con su colita a todos sus competidores, según indican sus nuevas prestaciones, pero no lo sabremos hasta que no lo descarguemos hoy. Actualmente se calcula que el 20% de los internautas lo utilizan, pero lo importante es que esto fomenta la competencia lo cual repercute en mejores servicios para todos. Una buena muestra de ello es la sensible optimización de los demás navegadores tras la aparición de este animalejo. Por eso mismo desde este navío apoyo la consecución del record guinness, apoyo la coronación de Zorrito de Fuego III.
Como he mostrado en el post anterior hay multitud de mierdas en este país, pero también hay Grandes de España. Por ello he creído conveniente crear una sección sobre nuestros genios y mostrar un merecido reconocimiento a sus méritos, que trascienden de su simple ámbito de acción. Como ejemplo de ello, hoy día del estreno (como diría él), tenemos a un maestro de maestros, un grande entre los grandes, y que literalmente puede hacernos pequeños a todos: don Juan Tamaríz.

Nació en Madrid el 18 de Octubre de 1942, en plena posguerra lo cual no impidió que inconscientemente atormentara a sus padres desde los cuatro años tras ver un espectaculo de magia. Y es que de casta le viene al galgo pues su tío abuelo fue un afamado ilusionista andaluz, tierra con la que se encuentra muy vinculado. Los reyes magos le dejaron un juego de magia con el que inició una gloriosa carrera que le llevaría a ser una leyenda.
Haciéndose con todos los libros de magia que podía y sin perderse ninguna actuación de magos en circos, colegios y teatros, creció su afición y habilidades, actuando ante sus amigos mientras se preparaba para algo más grande. Se presentó a la precoz edad de 16 años ante la SEI (Sociedad Española de Ilusionismo) con la intención de ingresar en ella. Aún demostrando sus notables dotes mágicas no le fue permitida su entrada debido a que no tenía la edad mínima de 20 años. Esto sólo fue un acicate para presentarse 2 años después, cuando dejó a todos los presentes boquiabiertos que viendo su talento no dudaron en permitir su ingreso saltándose a la torera la absurda norma de edad. Como veis Harry Potter es un autentico lechón al lado de Tamaríz, de hecho los libros se inspiran sospechosamente en su juventud.
Por supuesto no dejó los estudios como hizo el niñato inglés, sino que inició los estudios de ciencias físicas y de dirección de cine mientras compaginaba actuaciones de mago, titiritero o payaso. Todo ello le dotó de unas habilidades escénicas y psicológicas excepcionales que junto a su peculiar belleza cautivan al público con sus trucos.

La conjunción de tanto talento se desataba recogiendo el segundo premio en en el Congreso Mágico Nacional de Zaragoza (1962) o el As de Cartomagia en el primer certamen mágico de Madrid (1968) o el As de Magia y el Premio Extraordinario o el Gran Premio del Congreso Nacional de Magia en San Sebastián (1972). Pero la fama mundial le llegó en 1973 cuando asistió al Congreso Mundial de Magia celebrado en Francia. Allí ganó con honores el Premio Mundial de Cartomagia, gracias a “El número de Francia“, en el que combinaba cartomagia, numismagia, transformaciones, desapariciones, apariciones, música de su armónica y mucho, mucho humor. Tal impacto causó que reconocidos magos aseguraron que “era lo más grande en magia que había visto en su vida” o que “en más de ochenta años que llevaba de vida mágica, nadie lo había engañado tal y como él lo hizo“. Por méritos propios estaba en el Olimpo de la magia, la gloria le había llegado.
A partir de ahí se sucedieron sus apariciones en televisiones (quien no le recuerda en el Un, dos, tres) y espectáculos por todo el mundo, mientras desarrollaba nuevos trucos y avances en la teoría de la magia como demuestran su baraja mnemótica o sus numerosos libros entre los que llama la atención una Historia de la magia de tres volúmenes. Genio y erudito, al que se rifan para dar conferencias por todo el globo legando su conocimiento como también demuestra su hija al seguir sus pasos y abrir una escuela de magia. Todo ello no impide que siga haciendo lo que más le gusta, asombrar y hacer reír al público. Pero para él somos más que eso, su cercanía es palpable en sus periódicas giras, quien sabe esperar verá aparecerse mágicamente a través del terciopelo rojizo al mejor cartomago de todos los tiempos: don Juan Tamaríz, Grande de España.
Parece que ser un mierda esta de moda. Los ultimos en apuntarse han sido los miembros de la Asociación Solidaridad España Israel que para defender sus posiciones han montado una campaña insultando a España. Buscan captar la atención y tocar el orgullo propio de los españoles, eso sí, insultandonos a todos. Pues llamar la atención lo han conseguido gracias a los medios de comunicación que han dado bombo a estos insultos, es increible que colaboren y difundan algo tan ofensivo contra nuestro país. ¿Cuánto dinero han soltado? O es que cualquiera puede salir en los medios. ¿Quién pone el dinero para esta asociación? Debería estar en los tribunales hoy mismo y cualquier subvención cortada de raiz. España no paga traidores.
Su segundo objetivo es herir el orgullo del españolito para que se identifique con el tratamiento que reciben los israelies. Bien, pues estoy muy herido, estoy iracundo. Si su finalidad era concienciar, lo han conseguido, ahora tienen un enemigo concienciadísimo. Cualquier razón que tuvieran la han perdido con sus insultos.
Flaco favor le hacen a Israel, por comportamientos como estos algunos han justificado persecuciones y genocidios contra el pueblo judio. Algo que deberían aplicarse los políticos israelies y esta panda de traidores a su tierra es que las abobinaciones que hacen tienen terribles consecuencias. Sólo ganan odio y enemigos, cualquier simpatía que pudiera tener se ha esfumado de un plumazo. Así no me extraña nada que haya gentes que les odien a muerte pues “por sus obras los conocerás“. Tampoco pretendo hacer una enumeración de las barbaridades que han ido cometiendo, pero sí ir a por estos tarados asociados que los defienden, además de recomendar a los israelies que si quieren generar simpatía deben dejarse de hacer tanta película llorera y dar más ejemplo. Claro que lo tienen difícil pues la propia fundación de Israel una verdadera aberración. Así que tienen un duro trabajo por delante.
Para mostrar a todos lo que es España sin agredir a nadie, os pongo un vídeo que hice hace unos meses y que estos estos acomplejados traidores a su patria no debieron ver:
Como para ellos esto es un país de mierda, les recomiendo que se vayan a tomar por culo, y a poder ser caigan en su prometida Israel.
*Nota: No es nada personal, acepto sus costumbres como la bíblica ley del Thalion.
Me pasaba mi amigo Juanantz un artículo de 20 minutos sobre este barrio de Tokyo, sorprendido por una brutal falta de atención o exceso de ignorancia. El autor del mencionado escrito titulaba de la siguiente manera: “Akibahara, el barrio tecnológico de Tokyo“. Una falta de ese tipo puede escapársele a cualquiera, pero leyendo el pobre artículo generalista uno se pregunta a que pobre becario le han endiñado escribir sobre algo que tiene toda la pinta de no haber sido visitado. Alabo el interés por descubrir a los muchos pero limitados lectores de 20 minutos algo que supera con mucho lo que hayan imaginado. Por eso he sentido la necesidad de mostraros como buenamente pueda lo que para mi es Akihabara. Es cierto que es el barrio tecnológico de Tokyo, pues otras ciudades japonesas como Osaka cuentan también con uno, pero Akihabara trasciende de aquello. Es la proa sociotecnológica, proa de la cultura tecnológica a nivel mundial, pone al alcance de cualquier insignificante usuario la mayor y más puntera gama de elementos electrónicos del planeta y lo que no hay… simplemente no existe. Todo ello bien aliñado con enormes dosis frikismo otaku y aires de rastrillo dominguero. Hasta aquí ya he dicho más que el dichoso artículo, ya no sirve la excusa de la limitación de página, Internet lo solucionó.
Veamos lo que expuse en las líneas anteriores. Hablo de la mayor gama tanto en cantidad, calidad y variedad. Observemos la superficie ocupada, explorada por mi y delimitada por las autoridades los domingos.

Como veis la extensión cubierta es enorme, cerca de 300.000 m2 repletos de tiendas, tienduchas puestecillos, y grandes centros comerciales. Se extienden a la luz de los infinitos letreros y anuncios luminosos, por callejuelas y túneles donde humildes puestecillos desparraman chips y componentes para interconectar finalmente distintos edificios, hasta encontrarnos con la aterradora visión de un Carrefour de 8 plantas, el Yodobashi Camera. Este monstruo tiene en su interior desde monturas biónicas de caballo, pasando por miles de ratones distintos hasta gozillas de goma.
La variedad es enorme, podemos encontrarnos en cualquier parte de Akihabara con ventiladores USB, chips, minicámaras, objetivos de alta gama, portátiles de segunda mano, como imitaciones perfectas de móviles junto a los más modernos del planeta. Cualquier cachibache de cualquier época acompañado, eso sí, por el tradicional sobreempleo nipón ejercido por vendedores y jovencitas sometidas a las fantasías otakus que demandan los potenciales compradores. Sí, el segundo factor que caracteriza Akihabara es el frikismo, que captando la atención del visitante nada más llegar, en la misma calle y a plena luz del día (aunque eso da lo mismo), nos muestra un rasgo de la sociedad japonesa, la entrega total de la oferta a lo que se demanda, en definitiva capitalismo desmedido. Ver a estas chicas que simplemente nos reparten publicidad es suficiente muestra de la perversión de su sociedad.
Jovencitas con vestiditos de chachas o uniformes de colegio con orejas de gata. De esta guisa cosplay visten las mozas japonesas en una aparente sumisión, pero que procuran evitar inutilmente que las saquen fotos. La respuesta a la demanda ha hecho de este barrio una villa de frikis defendida con uñas y dientes (como bien reflejó Kirai), donde se suceden las tiendas de manga y anime, junto a cafés de meidokisas, que a veces son (y que no me oiga Edu) antros de “masaje”. Aun así hay establecimientos mucho peores donde la relación de lo otaku y la perversión sexual llega a crear los más depravados productos, aberraciones tales que enferman y hacen huir a españolitos como nosotros. Es algo inenarrable.
Todo esto es posible gracias a un fenómeno de rastrillo popular y dominguero muy arraigado de tiempos inmemoriales en las islas. A la marabunta de gente se le une la colaboración del las autoridades de Tokyo que cortan la avenida los domingos permitiendo a los nipones adueñarse del lugar y circular libremente para consumir con diligencia.
Por si todo ello fuera poco, el material se saca a la calle como si fueran las medias de los gitanos o cacahuetes a granel, y aunque no se suele regatear los precios son sensiblemente bajos, especialmente para los extranjeros debido a los numerosos duty free (todavía me acuerdo aquel disco duro de 1 Tb por 102 €).
Rematando la estampa siempre tendremos a empleados ofertando sus productos a voz en grito, de manera muy pintoresca pero tradicional, incluso en el Yodobashi. El vocerio y el ruido nos bombardean de todos los lugares, haciendo que nuestro prodigioso cerebro aísle de manera milagrosa sólo los sonidos que nos interesan.
Aunque aglutina como es lógico muchos aspectos de la cultura japonesa, se trata de un lugar muy especial cuyas características y magnitudes no pueden ser igualadas entre otras cosas por estar en la capital del país. La punta tecnológica se acompaña de un estrato cultural, es más que una zona comercial o de divertimento, es la tierra prometida de una forma de ver la vida basada en la cultura de la tecnología para el ocio, donde uno se puede encontrar lo imaginable y lo inimaginable.
Hace exactamente una década, a esta misma hora, toda España y parte del extranjero estaba paralizada. Acontecía lo siguiente:
Os preguntareis, que pinta aquí un vídeo como este. Sí, soy madridista, pero lo que pasó hace 10 años trasciende de una simple afición. En ese momento me dí cuenta que el destino te marca, como le sucedió a Mijatovic, todos teníamos la corazonada de que él iba a ser la clave del partido. Pero también me enseño que la voluntad es todo. Querer es poder, aunque el mundo este en tu contra, aunque la maldición durara 32 años, aunque te enfrentes al mejor equipo del momento, aunque te enfrentes a los hasta el momento invencibles italianos. Sí, desde ese día los italianos no hicieron otra cosa que perder contra los equipos españoles. El Madrid se había quitado la maldición y con él todos los equipos le perdieron el respeto a los spaghettis. Por fin alguien los había enfrentado y vencieron ganando la séptima… la octava y la novena. La maldición había desaparecido. A partir de aquella noche del 20 de mayo de 1998, querer fue poder también para mi. Tuvieron fé en si mismos y vencieron, a las pruebas me remito.



















